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Friday, December 24, 2010

27f Fotos de la actividad MSG80 en Puerto Plata


EN EL SALÓN DE ACTOS
DE LA SOCIEDAD CULTURAL RENOVACIÓN
DE PUERTO PLATA

Arsenio Díaz introduce la actividad MSG80
Carlos Fernández Rocha habla sobre Un árbol para esconder mariposas
Diana Martínez en la presentación de Un árbol para esconder mariposas
Ascanio Peña en la presentación de El asesino de las lluvias
Omar Messon durante la actividad. Presentó Balance de tres
Arsenio Díaz en la presentación de Serenata
MSG escucha a uno de los oradores
Parte del público
Otro aspecto del público. En primera fila: Carlos Fernández Rocha, Diana Martínez, Sra. de Fernández Rocha y MSG

Wednesday, November 10, 2010

27e Arsenio Díaz: Serenata


Arsenio Díaz en un encuentro del Ateneo Insular

LA FICCIÓN ES OTRA REALIDAD EN LA ARQUITECTURA EXISTENCIAL DE LA NOVELA SERENATA (1999)
Por Arsenio Díaz

“La historia es la novela de los hechos, y la novela es la historia de los sentimientos”. (Helvecio)


INTRODUCCIÓN

Manuel Salvador Gautier vive el mundo literariamente desde el año 1993, cuando impregnado de sabiduría y aliento creativo, da a conocer su tetralogía Tiempo para Héroes. Desde ese momento, ha hecho de la escritura un constante fluir en su vida cotidiana.

Así, en la praxis, con miradas escrutadoras y la suprema virtud que lo caracteriza, busca iconos históricos, que anquilosados en la colina de la memoria, los descubre, modela y utiliza como materia prima para la arquitectura de sus novelas.

Gautier, se aferra a la dimensión estética con la certeza del sol, que proyecta limpia y genuinamente su luz a los más fríos y oscuros laberintos de la existencia humana. De este modo, la verdadera hazaña de este singular escritor, se fundamenta en su conciencia crítica y su desarrollo intelectual, artístico y rigurosidad trascendente. Dotado de una sensibilidad humana e intuitiva, su amplia visión histórica y su fino para conocer las debilidades del alma humana. Con profunda maestría en el arte de la narración ocupa un lugar de primer orden en la literatura contemporánea caribeña.

La tradición novelística dominicana tiene en este buceador ontológico, un digno representante de las letras, que ilumina con sus obras la conciencia social, moral y espiritual de los dominicanos. Cada novela que escribe, es una experiencia trascendente, un camino que se bifurca para encontrar y desentrañar la más honda veta de la vida, el amor, los celos, los valores, la angustia y todas aquellas pasiones contradictorias que llenan de sombra el escenario interior del hombre antillano.

En fin, Manual Salvador Gautier, junto a Federico García Godoy, Ramón Marrero Aristy, Marcio Veloz Maggiolo y Juan Bosch, conjugan y elevan los valores de la tradición novelística dominicana. En todas sus obras reivindica las tramas del paisaje y pone de relieve los valores, tales como: la libertad, la lealtad y manifiesta una gran empatía en aquellos seres atrapados en los abismos alienantes del dolor y la tristeza.

GÉNESIS DE LA NOVELA EN HISOANOAMÉRICA

La novela tuvo una aparición tardía en Hispanoamérica. Se suele apuntar (1816), como la fecha de publicación de Periquillo Sarmiento, de Fernando de Lizardi, que marcó el punto de partida de lo que puede aceptarse como novela.

A partir de entonces, aparecen algunos ejemplos de estructura tradicional y cronología lineal. En lo referente a las formas moderna, las primeras novelas que sustentaron indicios de transformación del lenguaje y de problema formal, se abrieron sendero en el siglo XX: Montaraz, de Martiniano Legizamón, y La Guerra Gaucha, de Leopoldo Lugones, ofrecieron tempranas cátedras de lo ornamental modernista, señalando otra manera de expresar la relación humana con lo telúrico. No obstante, la transformación comenzará a realizarse cuatro décadas más tarde, y el proceso ha de ser marcado con hitos significativos: Adán Buenosayres de Leopordo Marechal (1948); La Vida Breve, de Juan Carlos Onetti (1950); Hijo De Ladrón de Manuel Rojas (1951); Los Pasos Perdidos, de Alejo Carpentier (1953); y La Región Más Transparente, Carlos Fuentes (1953).

SERENATA: LA FICCIÓN ES OTRA REALIDAD

La novela Serenata está construida con una visión fabulada, donde el autor le da curso a la narración, presentando a dos familias paralelas. La familia Henríquez Ureña compuesta por Francisco Henríquez y Carvajal (Pancho), Salome Ureña De Henríquez y sus cuatro hijos: Francisco, Pedro, Maximiliano y Camila, y algunos parientes, Daniel y Federico hermano de Pancho y Ramona hermana de Salomé y la nodriza de Pancho.

La familia imaginaria está integrada por Graciela y Cundo y sus hijos Cristian, Matías y Daga. Además algunos parientes, Danilo y Heriberto, hermanos de Cundo; Carmita hermana de Graciela y Yaya la nodriza de Cundo.

En esta novela se revela la arquitectura existencial desde la misma gestación de los personajes. La recreación va instalando la situación en cada personaje, llegando a una especie de complicidad con el lector. El autor no es dueño de sus personajes, ni mucho menos de su trama; en tal virtud, la circunstancia de la familia auténtica, sirven de plataforma a la familia imaginaria, permitiendo que el autor vaya construyendo la ficción con los residuos de la realidad, obteniendo un nuevo perfil que en todo el recorrido acomoda al tema de la novela. Es una obra de ficción sustentada en hechos históricos. La obra es una ficción compuesta por los episodios sustentados en hechos, y elucubraciones del autor.

ASPECTOS DE DECONSTRUCCIÓN

Toda obra de arte es el resultado de la certeza, la fuerza interior y el enigmático equilibrio de los elementos que la integran. La mitificación de los personajes históricos deforma sus realidades, que a veces, los lectores no entienden. Pensamos que los héroes no son seres comunes, con virtudes y defectos. En el postmodernismo se tiende a la demitificación, eliminando todos los adornos innecesarios. En la deconstrucción literaria el mito toma una dimensión humanizante del héroe presentándolo como una criatura de carne y hueso.

EL TEMA

A Gautier le duele el ambiente antillano y ese dolor es un signo emblemático de su búsqueda, ilusionado por ese espejismo, el tema de Serenata es el machismo de un hombre que cae subyugado por los encantos de una mujer intelectualmente superior. Graciela, influencia y domina todas las acciones que suceden en la vida de Cundo. La personalidad de ella es extraordinaria. La magia y la fortaleza de esta mujer trascienden y sobrepasa las ilusiones del hijo, quien tiene como meta cumplir con el proyecto cultural de su madre. Este impacto existencial, donde los sentimientos, como una serenata provocan una canción sutil de admiración de los dos hombres por alcanzar la cima del amor de esta extraordinaria mujer, que sabiéndose víctima acepta el lastre del machismo, la doble moral y la infidelidad del hombre casado. La ambición es también motivo para un hombre realizar el matrimonio

LA TRAMA

La trama entrelaza los hechos históricos, donde el autor sabiamente presenta y crea situaciones y personajes ficticios que sirven de soporte conceptual para comprender las relaciones entre los personajes principales, Cundo y Graciela. Después de su muerte, se reconocen los esfuerzos patrióticos de Cundo, una solitaria calle es bautizada con su nombre, pero su valor nacionalista sólo es reconocido a través de Graciela, un coro recita sus poemas patrióticos que ensanchan el vacío de los seres humanos.

LOS CONFLICTOS

Los conflictos se dan cuando Cundo contrae matrimonio por interés con una mujer mayor de edad y superior intelectual y culturalmente. Así, se va creando el conflicto cuando él se da cuenta que no podrá alcanzar la estatura moral, cultural e intelectual de Graciela. Su actitud machista lo conduce a buscar el amor en brazos de otras mujeres, utilizando otros medios para superarla. Los conflictos surgen desde el fondo de la miseria y pasiones que afloran entre los personajes: amor carnal enfrentado al amor verdadero. Celos, pérdida de valores tradicionales versus valores intelectuales y la ambición desmedida de Cundo por alcanzar los lauros de su hermano Heriberto.

LA TÉCNICA

La estructura de Serenata parece desconcertante, cuando se descubre que todos los hechos históricos se alimentan del mito, y que el autor utiliza para formular y elaborar su visión de la realidad que desarrolla de acuerdo con la dialéctica propuesta. En Serenata el autor rompe con la estructura lineal, espacio – temporal. Enfatiza en los personajes las relaciones entre ellos y en los motivos giran en todo el recorrido escritural.

Está construida en dos planos paralelos: los monólogos de Cundo, que son las fabulaciones, donde no existe el tiempo ni el espacio, y las narraciones fechadas, que son episodios sin continuidad en el tiempo y en el espacio.

En el monólogo el autor se deja fluir en el aliento poético, utilizando la metáfora como recurso principal. En los episodios la narración es básicamente descriptiva. Hay una idea contrapuesta que crea una atmósfera diferente, pero muy adecuada donde los lectores somos cómplices de la historia, teniendo que diferenciar las relaciones entre los dos planos, ya sea con sentido positivo o negativo.

LAS VOCES DE LOS NARRADORES

Las fabulaciones están en primera persona y el narrador es Cundo, que expresa sus sentimientos sobre los conflictos en que se ve envuelto, sin poder encontrar una salida satisfactoria.

Las narraciones están en segunda y tercera persona. La segunda persona es empleada en diálogo entre narrador omnisciente y el personal principal. La tercera persona es empleada para narradores que expresan sus sentimientos, emociones y percepciones de las cosas que rodean a los personajes principales. Todas las voces giran en torno a los personajes principales Cundo y Graciela.

EL DIALOGO

Presenta la forma tradicional de poses e intercambios entre personajes con matices teatrales en consonancia con el vector de la personalidad y de acuerdo a las circunstancias. Esta dinámica acelera el ritmo narrativo alejándolo del tedio.

EL ESPACIO Y EL TIEMPO

En las fabulaciones no existe el tiempo y el espacio. El narrador se coloca en un plano imaginario para contemplar como aparecen las fabulaciones. En los episodios narrativos el espacio y el tiempo son concretos, y los acontecimientos ocurren de manera lógica y definida. A veces, se da la técnica del flash back que es una especie de regresión o retraimiento al pasado, buscando un fragmento de la vida en las encrucijadas y los meandros de la memoria.

EPÍLOGO

En su búsqueda incesante, con sus miradas iluminadas como único equipaje, Gautier escruta los oscuros laberintos de la vida, donde yace perdida y angustiada la esencia espiritual. En tal sentido, prevalido de la luz y de la frescura prístina del ser, deambula imantado por el fulgor de un trópico antillano, y se baña en las aguas turbulentas y profundas de la existencia. Así, con las pasiones, motivos y angustia que laceran el alma del caribeño, elabora sus novelas. Pletórico de entusiasmo proyecta su voz personal que se funde a la voz universal, que con fruición se anida en la llama del sumo creador.

27d Omar Messon: Historia, mito y condensación en la novela Balance de tres de Manuel Salvador Gautier

Omar Messon en foto de archivo

Historia, mito y condensación en la novela Balance de tres de Manuel Salvador Gautier

Por Omar Messon

Realizar un estudio sobre algunos aspectos de una novela es un terrible compromiso, pero mayor compromiso es leer el estudio frente al escritor, porque éste podría pensar que estamos mintiendo totalmente, que desconocemos el motivo de su escritura o, peor aún, que no entendimos absolutamente nada de su novela, y podríamos además llegar a crear en él cierto estado de frustración. Puede pasar además que el autor se burle en sus adentros. Aceptamos los riesgos.
A nosotros nos toca abordar tres aspectos de la novela Balance de tres del escritor dominicano Manuel Salvador Gautier, a saber: lo histórico, el mito y la condensación.
A nuestro entender, a pesar de la intención del autor, el plano histórico en la novela Balance de tres es apenas una sugerencia; el autor lo trata de soslayo; lo utiliza, si se quiere, como ambiente y escenario en el cual los personajes se mueven al ritmo de unos acontecimientos que los marcan. Un personaje importante utilizado por el autor para justificar la narración de hechos patrióticos lo es Herminio, que es en sí una colectividad de personajes. En él se resume toda una visión del ser nacional que conjuró la nefasta intervención norteamericana de 1916 en la República Dominicana. Herminio es una especie de zócalo histórico para justificar la mitificación de una conducta de rechazo a la intervención. Al autor poco le importa narrar las causas de la intervención; lo más importante para él es dar las características del grupo de valientes que se lanzaron a la guerra de guerrillas para terminar con la oprobiosa época. Manuel Salvador Gautier, que es un narrador adulto, no se permite caer en los flirteos de los apasionantes hechos históricos que podrían hacer girar abruptamente el curso de su historia. La sapiencia del autor le permite ir detrás de los personajes para narrar las cosas que les van aconteciendo; no hala a sus personajes para que actúen a su omnímoda voluntad, pero tampoco los empuja, se complace con verlos moverse con soltura, con donaire a veces, con libertad.
Con respecto a la superstición como elemento definitorio de la novela, es de nuestro parecer que el autor mismo forma parte de estas creencias. Es Freud quien enuncia el principio según el cual ciertas insuficiencias de nuestros funcionamientos psíquicos y ciertos actos aparentemente no intencionados se demuestran, cuando se les somete a la investigación psicoanalítica, como provocados y determinados por motivos desconocidos de la conciencia. En esta novela, a nuestro entender, el autor toma partido de las supersticiones. No solamente se limita a ver a los personajes desde su visión panóptica, sino que, al parecer, la Reina de las Aguas lo toca a él también, influye en su subconsciente hasta tornarlo apasionado de esta especie de santería; es como si sobreviniesen estados sobredeterminados por el inconsciente, esto es, por leyes ajenas a la conciencia.
Con sobrado acierto, el notable crítico dominicano Dr. Bruno Rosario Candelier, al referirse a la novelística de Manuel Salvador Gautier, establece lo siguiente: “Hay también una estrecha relación entre historia y mito. Todo novelista se vincula de alguna manera con estos dos aspectos de la cultura y la sociedad: con la historia, porque se nutre de la realidad y se alimenta de los hechos del pasado, aún más, si se trata de un novelista que recrea la historia como lo ha hecho Gautier; pero al ser novelista y no historiador, el creador de ficciones tiene cierta relación con el mito, por lo que esa dimensión de la cultura antropológica comporta para la literatura”. Ciertamente es así, el autor no puede ni debe –entiendo yo- desembarazarse de las imposiciones sociales; es la superestructura predeterminada por las condiciones materiales de la existencia, como dijo el viejo Marx. El autor no logra desligarse de las influencias obligadas de las categorías filosóficas que conforman su cosmovisión, y esto es un acto consciente. En este caso, en la novela Balance de tres, el autor asume el mito de manera desenfadada y lo convierte en realidad certera. El autor nos dice por su propia boca lo siguiente: “Es sabido que el hombre tiene preferencias y conforma valores, incorporándolos a la cultura que crea”. Sobrada razón, no más.
Con respecto a la condensación de la novela Balance de tres, debemos decir que de manera equívoca algunos críticos, entre los cuales se encuentra Julio Torri, creyeron resolver el secular problema de determinar cuáles son los elementos diferenciadores del cuento y la novela, afirmando con un grito que se oyó en el cielo, una especie de ¡Eureka! del matemático griego Arquímedes y terminaron afirmando descaradamente que el cuento es intenso y la novela es extensa. Craso error. ¿Por qué negarle a la novela su intensidad? Los miserables de Victor Hugo es más intensa que muchos cuentos; el Ulises de Joyce, también, y así un sinnúmero de novelas que ponen el tema de las diferenciaciones sobre el tapete de nuevo. He aquí un ejemplo orientador en esta novela de Manuel Salvador Gautier, Balance de tres. Es una novela bastante intensa, que puede leerse de un solo tirón. Es que la intensidad no la da en modo alguno la extensión de la obra literaria sino la minuciosidad, la visión microscópica de los hechos, la narración fiel de los pormenores. Y cuando algunos hechos son obviados, el autor no tiene reparo en devolverse y bien narrar lo acontecido. Como ejemplo tenemos la especie de dejà vu que realiza el autor cuando, narrando en tercera persona, nos cuenta cosas de la vida de Teonil, y, narrando en primera persona, nos cuenta hechos que acontecieron al personaje de Nilo, mientras, simultáneamente, a Teonil le ocurrían otros hechos. Este ejercicio de estilo hace crear un paralelismo expreso entre las dos vidas mencionadas. Importante es este pasaje, porque él denuncia la pluma peculiar que porta, su inventiva, su preocupación por la novedad. Pero Manuel Salvador Gautier, que no es un come légamo, se defiende él mismo y nos dice: “La estética de un autor va ligada a los conceptos, las formas literarias y las técnicas que emplea”. No hace falta recurrir a la abundancia que daña, ya él lo dijo todo.
En sentido general Balance de tres es una gran novela, representa una referencia obligada para la novelística de la República Dominicana. Existe en este momento en nuestro país una discusión interesante sobre si hay entre nuestros escritores una novela que pueda internacionalizarse. A nosotros nos parece que hay que hurgar en la novelística de Manuel Salvador Gautier para que empiece la búsqueda del respeto internacional para nuestra novelística.
Al abordar estos tres aspectos de la novela de Manuel Salvador Gautier, creo que hemos hecho un balance de tres.

27c Ascanio Peña de La Cruz: El asesino de las lluvias


Funicular


EL ASESINO DE LAS LLUVIAS
Por Ascanio Peña de La Cruz

“El hombre es siempre un narrador de historias. Vive rodeado de sus historias y de las historias de los demás e incluso, a veces, trata de vivir su vida como si la contase”. Esta expresión entrecomillada es recogida de la voz de Antoine Roquentin, un personaje extraído de uno de esos desgarramientos existenciales creados por el ilustre escritor galo Jean Paul Sartre.

Ahora bien, toda historia narrada es la interpretación de una realidad humana o social. En el caso que nos ocupa en esta noche, el análisis somero de “El asesino de las lluvias” del escritor interiorista Manuel Salvador Gautier, sin pretender hacer una hermenéutica profunda del texto literario, resulta imprescindible enfocarnos en los dos elementos modulares, proteicos, de la obra artística: “El significante (forma o técnica), el significado (contenido)”.

En alusión al primero (significante), el discurso narrativo del hablante se desenvuelve en la linealidad, dentro de una construcción lineal y cronológica. Inútil es buscar esa cruda y, en ocasiones, brutal yuxtaposición e interposición espacial-temporal característica de la novelística del llamado boom latinoamericano (Rulfo, Fuentes, García Márquez, Cortázar…). Destacable en grado sumo es la utilización de ciertas técnicas muy propias de la narrativa contemporánea, el narrador básico y narradores secundarios. Es decir, multiplicidad de narradores; el uso de la primera, segunda y tercera persona; y el acudir a la introspección psicológica del personaje, tan típica de la novela norteamericana.

Con relación al segundo (significado), tres puntos focales, tres módulos fundamentales convocan nuestra atención e invitan a la reflexión.

A. La Teluricidad y la Temporalidad.- La historia contada se desenvuelve en una dimensionalidad espacial-temporal. ¿Cuál es el ubi sunt y el illo tempore de la novela “El asesino de las lluvias”?. Lo telúrico, el espacio de la narración está enmarcado por el paisaje dominicano, por este trópico caribeño “furioso y alegre a la vez”, como diría Manuel del Cabral; pero el autor no cae en ese preciosismo descriptivo del paisaje, simplemente se limita enunciarlo. En cuanto a lo temporal, el hablante suma su tiempo al tiempo de la dictadura; pero sin magnificarla, aplastando a los personajes. No la soslaya, más el tocar así de pasada la pesada atmósfera dictatorial, le permite al autor añadir al perfume de la narración la esencia fragante y terrible de una situación histórica concreta.

B. El Mitema de la Revelación: El escrutinio del héroe o protagonista –y hasta del anti-héroe o antagonista- de una novela revela siempre una visión del mundo, un sistema de valores o una tendencia intelectual. El examen de la manifestación a temprana edad, en la vida de Sergio Echenique, del mitema de la revelación –ligado como recurrente universal a ritos iniciáticos esotéricos (para los grandes iniciados: Rama, el Gautama Buda, Mahoma, Jesús el Cristo…) o a expresiones mesiánicas y de trascendencia religiosa (Olivorio Mateo, Elupina Cordero)- de su destino de poeta, nos enseña que al aposentarse lo revelado, cual una llama votiva, sobre el tabernáculo de su alma, lo sumergirá en una agonía unamuniana, en un proceso ascético y catártico. Ascesis conducente al punto de inflexión más alto de la estética interiorista: esa necesidad perentoria, ontológica, si se quiere, de encontrar la interioridad del ser; y la urgencia del encuentro con el yo íntimo.

Catarsis, como purgación, que lo condenará por siempre y para siempre a remedar a Sísifo, a ser un estigmatizado, a llevar un 666 grabado, con caracteres de fuego, en su alma y su corazón, a llevar a cuestas, cual maldición prometeica, el pesado fardo de la sensibilidad poética; la cual le permite al poeta extraer la verdad y la belleza de las miserias humanas, de los escombros del tiempo. Como hacían los maestros impresionistas al transformar las oscuras y malolientes callecitas de Montmartre, en verdaderas maravillas de la luz, del color y de la poesía.

C. Transposición del yo Narrante con el yo Real.- En el discurso de la narración de la novela “El asesino de las lluvias” se da una permuta poética, una transmutación de sensibilidad entre Sergio Echenique, el personaje principal, y Manuel Salvador Gautier, el autor, originándose una metamorfosis productora de una simbiosis, de una criatura híbrida que podríamos llamar Manuel Salvador Echenique o Sergio Gautier.

Finalmente, si pudiéramos erigir un tribunal literario para juzgar con severidad este lluvicidio, este lluvinato, hecho con toda la premeditación y alevosía de que un poeta puede ser capaz, Manuel Salvador Gautier debiera ser condenado de manera principal, a seguir escribiendo mientras vida tenga y, de forma subsidiaria, y como indemnización suplementaria, a restablecernos la lluvia para que ésta vuelva a caer; y nos traiga de nuevo, en las tristes y melancólicas tardes de otoño, ese olor inconfundible de mujer-naturaleza que se desprende de la tierra cuando llueve; ese recuerdo intangible de un amor inolvidable que permanece siempre, como el amor de Sergio Echenique por Silvina y por la poesía.

27a Carlos Fernández Rocha: Un árbol para esconder mariposas


Playa en Puerto Plata

UN ÁRBOL PARA ESCONDER MARIPOSAS

Por Carlos Fernández Rocha

Debemos ser breves porque en este acto hablarán varias personas. Por esta razón, y sin preámbulos, entremos en materia.

1. Hay una originalidad importante en esta novela. Por una parte está el tema de las interrelaciones raciales y la confrontación social que esto supone, sobre todo en ciertos estamentos sociales de nuestro país. Que yo sepa, esta es la primera novela dominicana que narra esta situación que no es, en este caso, muy problemática. El nudo argumental se produce más bien en el otro elemento original que tiene la obra: la confrontación a nivel íntimo y social entre la religión y las creencias populares, y el racionalismo propio de la civilización occidental (europea). Razón y fe.

Tian es heredero de una tradición ancestral de “servidores de misterio”, mientras que Liliana es una antropóloga social muy imbuida del racionalismo de la “academia norteamericana”. Este segundo elemento es el que, en realidad, le da una mayor originalidad a la obra. Hay unas cuantas novelas dominicanas en las que el mundo del voudú y la religiosidad están presentes, pero en ninguna es presentado el tema como una aguda crisis interna y personal. Tian reconoce que es heredero de un poder y de un compromiso espiritual, social y familiar cuya aceptación implica a corto plazo la ruptura con su esposa e hijas. Esta aceptación supone igualmente un regreso a su origen y dejar atrás una ciudad y un país que culturalmente le es ajeno, pero que es su hábitat actual.

Sutilmente quizás, se nos presenta la entremezcla racial como un resultado que traerá una especie de crisis y posterior armonía a la dialéctica razón y fe, a los mundos que estos principios representan. Efectivamente, el fruto del amor de Tian y Liliana, Ana Isabel y Ercilia, suscitan la especial atención de la madre de Tian y la confrontación por la cual Liliana se decide a separarse de su esposo y reintegrarse al seno de su familia exiliada en Miami. Podría pensarse que la raza negra es la que resulta sacrificada en una ofrenda a los más altos valores del espíritu y la libertad, aunque este aspecto no queda planteado explícitamente y con claridad.

2. Solo resta comentar el título de la obra que resulta obviamente simbólico. A través de la novela se hacen repetidas referencias a la superstición con respecto a las mariposas negras que auguran la llegada de la muerte o de inconvenientes. Al plantar un árbol como acto simbólico al final de la novela de alguna manera “la esencia del espíritu de la naturaleza, creadora y productora, inspiradora y alentadora… (representa) el árbol del paraíso, alrededor del cual solo hay armonía, como la deseada por él”. (pág 137). Así las mariposas de mal agüero quedarán escondidas en un árbol (Tian) que traerá armonía y paz.

3. La novela “Un árbol para esconder mariposas” tiene una estructura paralela dividida en diez partes y un colofón que argumentalmente cierra la obra. Los capítulos impares está encabezados por la variante pronominal “ÉL” t los pares con su opuesto de género “ELLA”. El capítulo final lleva por título “ÉL Y ELLA” y de una manera clara da fin a la serie de acontecimientos narrados. En cuanto al contenido, sin embargo, quizás se siente la falta de un segmento en el que se narre el final del protagonista Tian en la guerrilla, aunque supongo que el narrador puede contarlo o no. Estos capítulos se desarrollan de manera muy genérica en dos ambientes: Nueva York y Solera Abajo. No se puede decir que se oponen, aunque sí que representan dos mundos completamente diferentes en todos los aspectos…

27 PUERTO PLATA


Parque Duarte
Fortaleza San Felipe

PANEL EN LA SOCIEDAD CULTURAL RENOVACIÓN CON LA COODINACIÓN DEL GRUPO LITERIO EMILIO PRUD HOME

En una de las reuniones del Ateneo Insular, hablé con el poeta Arsenio Díaz sobre MSG80 y le solicité que coordinara con su grupo (el Grupo Literario Emilio Prud΄Homme) una actividad MSG80 en Puerto Plata. Enseguida me dijo que sí. Hablamos sobre un panel con intelectuales de esa localidad en el que se tratara algunas de mis obras. Posteriormente, Miguel Solano también tocó el asunto con Arsenio y combinaron ponerle fecha a la actividad. Se quedó que sería el 21 de octubre, a las 7:00 p.m., en el salón de actos de la Sociedad Cultural Renovación, pero luego se prefirió que fuera el 29, porque a uno de los panelistas se le presentó otro asunto el 21. En conversación con Arsenio, me dijo que había escogido como panelistas a Diana Martínez, para Un árbol para esconder mariposas, a Ascanio Peña para El asesino de las lluvias, a Omar Messon para Balance de tres, y él haría Serenata. También me dijo que a la presentación de Un árbol para esconder mariposas se había agregado Carlos Fernández Rocha, que daba cátedras en la Universidad de allá y que, al saber que se tenía este panel sobre mi obra, quiso intervenir. Esto me causó una gran alegría, pues conozco el gran nivel intelectual de Carlos, ya que, por los años 90, trabajamos juntos en Santiago, donde él vive, cuando estábamos en la formación del Instituto de Cultura y Arte (ICA), promovido por el Arzobispo Monseñor Roque Adames y un grupo de empresarios santiagueros, entre los cuales, mi compañero de estudios de high school (1945-49) Arturo Grullón. También conocía a Omar Messon, ya que estuvimos este mismo año en una reunión del Ateneo Insular en Sosúa, en un círculo de poetas y narradores, y sus intervenciones me habían causado muy buena impresión.

La invitación al evento decía:

Sociedad Cultural Renovación
el Comité MSG80
y el Grupo Literario Emilio Prud´Homme

Invitan al Coloquio literario sobre la obra novelística de Manuel Salvador Gautier, en conmemoración de los 80 años del autor.
Con la participación de los escritores: Carlos Fernández Rocha, Diana Martínez, Omar Messón, Arsenio Díaz, Ascanio Peña, Miguel Solano e Isael Pérez.
Fecha : Viernes 29 de octubre de 2010, 7:00 P.M.
Lugar: Salón Osvaldo Brugal, Sociedad Cultural Renovación, Puerto Plata, R. D.


El 29 Miguel y yo llegamos temprano (a eso de las 6 de la tarde) a Puerto Plata, lo cual nos dio tiempo a comer unos sánduches y tomar unos helados en una heladería italiana que hay frente al parque Duarte. Cuando llegamos al salón de actos de la Sociedad Renovación, que queda cerca, ya había llegado parte del público, que eventualmente lo colmó. Fue una de las mejores paneles sobre mi obra, con excelentes participaciones de los panelistas. Carlos Fernández Rocha, que dijo cuando comenzó que su intervención sólo le tomaría cinco minutos, luego se entusiasmó e improvisó por más de quince, usando como guión lo que había preparado. Para colmo, yo había llevado veinticinco ejemplares de mis últimas novelas para poner a la venta, ya que Arsenio me lo había pedido en dos ocasiones, se vendieron todas y faltaron. El acto quedó muy bien organizado, el público fue muy atento, en fin, resultó un gran éxito. Al final, como siempre, entregamos un Certificado de Reconocimiento a la representante de la Sociedad Cultural Renovación y una Medalla al Mérito Cultural MSG80 a Arsenio. También a cada panelista le entregúe nuevas obras mías, después de preguntarles si estaban dispuestos a leerlas, a lo cual dijeron que sí. Luego Miguel y yo nos quedamos un rato tomando ron Brugal y hablando con los amigos intelectuales de Puerto Plata.